El diario nacional, El Mercurio publicó un artículo acerca de los nuevos desafíos de Huachipato con el Centro Tecnológico de Manufactura Avanzada e Industria 4.0 junto a C4i-UdeC y la UBB. Puedes leer el texto a continuación:
Desde su hub de innovación industrial operará un nuevo centro tecnológico que contará con 2.500 m² de oficinas, laboratorios y talleres, además de 150 hectáreas industriales para pilotaje y escalamiento tecnológico
Luego del cierre de las operaciones de Huachipato, a fines de 2024, su gerente general, Jean Paul Sauré, cuenta que vino un proceso de revisar lo que es el propósito y el quehacer de la empresa, y se redefinieron como una especie de “agente de innovación industrial sostenible” desde la Región del Biobío. “En el fondo, Huachipato quiere hacer eco de su historia en la zona, en la cual impulsó el desarrollo industrial del Biobío, literalmente, desde la nada misma”, asegura Sauré.
En esa línea, definieron cuatro ejes de desarrollo: logístico portuario, área industrial pura, biodiversidad y conservación, e innovación industrial.
“Partimos muy mente abierta, conversando hace tiempo, y rápidamente llegamos con la Universidad de Concepción al C4i; para ellos, era muy atractivo mudarse de casa y se cruza esto con el proyecto Corfo del Centro de Manufactura Avanzada e Industria 4.0, y aparece también entonces en ese minuto, la Universidad del Bío-Bío interesada, y armamos esta presentación conjunta del proyecto”.
Fue justamente con esa propuesta que la Universidad de Concepción (UdeC), Huachipato y la Universidad del Bío-Bío (UBB) hicieron noticia hace unos días, luego de que se diera a conocer que estos tres actores implementarán el nuevo Centro Tecnológico de Manufactura Avanzada e Industria 4.0 en la Región del Biobío, tras adjudicarse el concurso impulsado por Corfo en el marco del Programa de Desarrollo Productivo Sostenible (DPS).
El centro operará desde el hub de innovación industrial de Huachipato, donde contará con 2.500 m² de oficinas, laboratorios y talleres, además de 150 hectáreas industriales para pilotaje y escalamiento tecnológico. La infraestructura incluirá una inversión en equipamiento superior a los US$2 millones, laboratorios de manufactura avanzada, inteligencia artificial, prototipado y espacios para el desarrollo de nuevas empresas tecnológicas, según dieron a conocer en un comunicado.
“Nos hace mucho sentido instalarlo en Huachipato, dado que en la zona que es el jardín, nosotros tenemos una infraestructura muy interesante, que es el casino”, dice Sauré. “Tiene una posición privilegiada, vistas que inspiran al mar y el bosque, entonces de verdad el lugar está pintado para instalar cualquier tema de innovación, y en particular el C4i, que es el que se estaría mudando primero hacia allá. De lo que es innovación, nosotros igual estábamos trabajando con otros desafíos, no solamente el C4i, a pesar de que en este minuto es el proyecto más grande de todos”, agrega. En ese sentido, quieren instalar otras empresas más pequeñas o tener clústeres vinculados a otros procesos de innovación.
“El centro existe desde hace bastante tiempo y tiene un portafolio de 450 empresas, en el cual se les da asesoría, capacitación, distintos servicios tecnológicos para poder ayudarles a los procesos de transformación tecnológica, en sus unidades de negocio y todo. Y el proyecto Corfo que va a tomar el centro, que actualmente está ubicado en Concepción y llevarlo hacia Talcahuano, hacia las instalaciones de Huachipato, comienza oficialmente en enero”, puntualiza Pablo Aqueveque, director del Centro para la Industria 4.0 de la U. de Concepción. Para el primer año, cuenta, tienen metas bastante claras. Por ejemplo, quieren superar las 70 asistencias tecnológicas a empresas.
“Creemos que esta alianza es estratégica y que integra las capacidades territoriales, que es lo que queremos poner al servicio de la región, en definitiva”, valora Claudia Muñoz Sanguinetti, vicerrectora de Investigación y Postgrado de la UBB.
“Para nosotros, justamente, es un punto de interés continuar desarrollando el hub de innovación. El C4i es el gran impulso inicial, pero en ningún caso es donde termina; tiene que seguir adelante”, anticipa Sauré.
