En el marco del acompañamiento que Corfo realiza a sus proyectos estratégicos en la Región, el Ejecutivo de la Gerencia de Innovación de Corfo, Juan Carlos Castro, visitó el pasado 29 de abril las dependencias del Centro para la Industria 4.0 (C4i) de la Universidad de Concepción, un espacio clave en la ejecución de dos importantes iniciativas: Programa de Absorción Tecnológica para la Innovación (PATI), denominado “Absorción de sistemas inteligentes para mantenimiento preventivo y predictivo”, y el proyecto Impulso Innovador Pyme: Gestión, Innovación y Tecnología para el Futuro
Presentación de avances junto a empresas beneficiarias
Durante la jornada, los coordinadores de ambos proyectos presentaron los principales avances alcanzados junto a las empresas beneficiarias. Entre ellos, se expusieron experiencias en torno a la incorporación de tecnologías como sensores para mantenimiento preventivo, el ordenamiento y fortalecimiento de procesos administrativos internos, y el desarrollo de nuevas miradas estratégicas en torno a la innovación y la tecnología, todo con miras a fortalecer la competitividad y la sostenibilidad del ecosistema productivo local.
Por parte de Corfo, el balance fue positivo. “Es grato ver cómo han evolucionado los proyectos en el tiempo que llevan en ejecución. Las empresas han ajustado sus desafíos a una realidad más concreta y aplicable, lo que demuestra que existe un trabajo serio y una instalación real de capacidades. Eso es lo que buscamos como institución”, señaló Juan Carlos Castro, quien además pudo constatar el rol que cumple el C4i como articulador y gestor de iniciativas entre el mundo público, el circuito académico y el ecosistema industrial.

Avances del Programa PATI
Desde la arista del PATI, iniciativa enfocada en implementar soluciones tecnológicas que permitan la incorporación de mantenimiento preventivo y predictivo, mejorando la cultura de mantenimiento en las empresas y reduciendo tiempos de ineficiencia y complicaciones productivas asociadas a la realización de mantenimiento reactivo, uno de los principales cuellos de botella en las operaciones de las pymes. De esta forma se ha optimizado la continuidad operacional de las líneas productivas. Este trabajo se enmarca en el área de Implementación Tecnológica del C4i, orientada a implementar herramientas avanzadas según las necesidades y flujos productivos particulares de cada empresa beneficiaria.
Vicente Pacheco, coordinador del proyecto, detalló que esta etapa responde a un trabajo meticuloso de diagnóstico y revisión de los procesos productivos de cada una de las empresas, buscando definir con claridad sus activos críticos según criterios como frecuencia de fallas e impacto de una falla en el proceso productivo, además de evaluar el potencial de mejorar la cultura de mantenimiento a través de actividades de capacitación formuladas específicamente para mejorar este proceso de adopción tecnológica y cultural en aspectos de mantenimiento. “Más que implementar tecnología por sí sola, buscamos asegurar una integración efectiva y sostenible con los equipos de trabajo de cada pyme”, afirmó.
Desarrollo del proyecto Impulso Innovador Pyme
Por otro lado, el proyecto Impulso Innovador Pyme: Gestión, Innovación y Tecnología para el Futuro —ejecutado durante un año con 10 empresas del Biobío— ha permitido abordar de forma simultánea tres pilares: gestión administrativa, innovación y preparación tecnológica. Su coordinadora, Karina Garcés, explicó que el propósito ha sido fomentar una nueva mirada sobre el rol de la innovación en la empresa, que permita avanzar, junto al C4i, en el desarrollo de soluciones que, eventualmente, puedan escalar hacia procesos de I+D o implementaciones tecnológicas a medida. “Queremos que las empresas dejen de ver a Corfo solo como una estructura de financiamiento y empiecen a explorar sus herramientas para escalar sus capacidades de innovación”, expresó.
Al término de la visita, Juan Carlos Castro destacó la consolidación del equipo técnico del C4i como una base fundamental para la sostenibilidad del trabajo con empresas regionales: “El centro ha fortalecido sus capacidades internas incorporando ingenieros electrónicos y mecánicos que permiten entregar a las empresas lo que muchas veces no tienen internamente: capacidades técnicas, criterio profesional y herramientas para mejorar sus procesos. Eso es transferencia de conocimiento real, y lo que uno espera de un centro de este tipo es que funcione como un puente activo entre la tecnología y el mundo productivo local”.
